Voy a salirme de lo rutinario de mis publicaciones.
Si algo me enamoró de primero de Buenos Aires fueron las
Medialunas del abuelo (he de confesarlo, sí... fue ESO) .. luego vino todo lo demás, la gente, la ciudad, el acento, el pan de miga, las empanadas, el mate, el bife de chorizo (aja...comi carne en BS AS!) y que todo absolutamente todo es DELIVERY... cosa que amé porque si algo me cuesta (aunque en honor a la verdad no dejo de hacerlo si HAY que hacerlo) es salir a hacer las compras; incluso, el hecho de prender el carro para ir a comprarme cualquier antojo ya me quita las ganas de un tirón pero es más por lo tedioso que resulta moverse en Caracas y de paso, pasar 30 minutos (con suerte) buscando dónde estacionar que porque sea una floja sin remedio.
En fin, el caso es que si, me enamoré de las medias lunas, las rosquitas, los pañuelitos, etc etc (pausa aqui porque en verdad, me estoy salivando)...
Pero como mi humilde profesión de fotógrafo me llena el alma más no el bolsillo cosa que me limita a viajar con la frecuencia que quisiera a Argentina, quise buscar concienzudamente la receta para ver si podias hacerlas yo, (no es un acto de arrogancia, lo juro) es más la necesidad de probarlas y ver si corro con la suerte de acercarme a lo suave de la masa que la de querer tan siquiera profanar la receta original.
Y sí... la encontré! (la receta, ya lo otro les contaré luego) gracias a esta
web para ponerme el gorro y el delantal y volver un desastre la cocina pero al menos intentar tener un pedacito de Buenos Aires en mi mesa.
Prometo mostrarles el resultado salga lo que salga...
Foto original de Andrea Rock